Un explorador cayó en manos de una tribu de indígenas. Se le propuso la elección entre morir en la hoguera o envenenado. Para ello, el condenado debía pronunciar una frase, si esta era cierta moriría envenenado, y si era falsa, moriría en la hoguera.
¿Cómo escapó el condenado a su funesta suerte?.
Editado: Daclub ha acertado, la solución en los comentarios, enhorabuena.
El explorador era mudo
“voy a acabar muy blogoquemado”
Podeis hechar una mano de la filosofía.. ;)
Seguramente dijo: Voy a morir en la hoguera.
De esa forma no pueden matarlo sin incurrir en un error de sus premisas. Si la frase resulta ser falsa, deberían quemarlo en la hoguera, y entonces la frase dejaría de ser falsa. Pero si es la frase es verdadera, deberían de envenenarlo y la frase dejaría de ser verdadera.
Daclub, sugus para tí ;)
Daclub, eres Pepe?
Eh, mi respuesta no valía?
Hola Juglar, me temo que no, de haber sido mudo me parece que no habría salido vivo (estos indígenas eran muy poco bromistas ;P).
La solución correcta era una paradoja como la que planteó Daclub ;)
¡Un saludo!
pues se salvo diciendo la frase que digo es falsa porque si es mentira la frase es verdadera y le matan envenenado pero si le matan envenenado es verdadera la frase por lo cual le matarian en la hoguera
no dijo nada
la frase es voy a morir
También podría decir: “No moriré envenenado” y obtendríamos el mismo resultado dado por daclub.
Dijo:
Voy a Morir en la Hoguera.
Es lógico, porque si el decía una frase verdadera moriría envenenado, pero el ya había escogido morir en la hoguera.